Caminamos por Las calles en el barrio de las letras. Madrugada de primavera inusual, de aceras brillantes pulidas por la lluvia.
Un Pakistaní se cuela entre la gente vendiendo rosas…
Elevo mi mente ahora escribiendo desde el recuerdo..
La vida en un manojo de momentos, ramo de rosas rojas, pequeños intervalos concatenados de tiempo, para que cada minuto sea significativo aprecia cada detalle, su fragancia, su forma, su textura, valóralos en su conjunto, vívelos cómo si fuera algo que haces por primera vez y te emociona, con toda la pasión que seas capaz de sentir y dar rienda suelta.
Puedes hacerlo, puedes vivirlo, puedes sentirlo y llamarlo magia.
Este es el manojo de momentos que hemos compartido….
La compañía nacional de danza despliega su arte en el escenario, en movimiento acompasado los bailarines se deslizan entre luces y sombras, desprenden el anhelo del ser humano por romper las cadenas que nos atan en el plano físico… ellos parecen etéreos.
Uxue de mi alma, mi amiga, con todo el mundo habla, derrochando vitalidad, alegría, energía. Conozco lo que piensa aunque no diga nada.. si es que alguna vez calla.
Ella se pone a hablar en un pub de aspecto decadente con unos artistas que han estado dando un show burlesque. Ėl toca los teclados, ella dará el pregón del orgullo gay en Cádiz. Podría en su tiempo haber sido chica Almodóvar.
Nos invitan a una cerveza. Nos cuentan que se acaban de enterar, de la muerte por cancer del dueño del bar. Brindamos en su memoria.
Al poco de despedirnos de ellos, Uxue ya está hablando con otro grupo de personas.
La chica rubia, de carácter abierto, divertido y mirada tierna se llama Noelia, tararea una canción de un grupo que no conozco de los 60. Al poco tiempo suenan en mi móvil.
La chica morena se llama Ana, mueve su melena rizada que brilla tanto cómo su sonrisa, desprende energía y belleza , intuyo que más de la que ella cree tener.
Los cuatro conectamos en seguida.
Hablo con Ana de arte y de la vanidad del artista, de las sensaciones que produce crear, dar a conocer tu obra y la visión que otros tendrán de ella. Yo escribo, ella dibuja.
Con Noelia comentamos la importancia de aceptarnos a nosotros mismos, del recorrido individual que realizamos para ser más grandes y más fuertes de lo que creíamos ser. Ella me cuenta algo muy importante a lo que se ha enfrentado en su vida, aunque no nos conocemos, no puedo más que emocionarme y abrazarla.
Los cuatro hablamos de la conexión entre los seres humanos y que sin conocernos de nada nos une y nos hace encajar con las personas.
Explicó mi teoría de las formas y los huecos, si somos círculos… ¿ por qué a veces tratamos de encajar en huecos cuadrados?
Y la madrugada pasa con un manojo de momentos mágicos.
Magia en habernos encontrado. En entrar en un garito que suele ser un antro lleno de gente y que ese día esté vacío permitiendo charlar tranquilamente cómo si del Café Gijón se tratará.
Magia en bailar la vida y acariciarla en la madrugada.
Magia al conectar con personas bonitas a las que no conoces de nada y las sientes cómo si las conocieras de toda la vida.
Magia en la voz quebrada por el recuerdo, de aquellos retos y circunstancias que hemos superado.
Magia en el aquí y ahora, que nada me asuste, y si tengo miedo, me enfrentaré a él, mirándole a los ojos y venciéndolo.
Magia al comprobar que soy yo mismo y siempre habrá gente que me acepte tal y como soy y yo les aceptaré a ellos.
Magia al saber que estaremos ahí, que nos ayudaremos y extenderemos nuestras manos o pediremos perdón y seremos uno.
Magia en círculos mágicos y en los huecos donde encajan sin que sepamos cómo.
Magia en comprobar que la luz que irradiamos es percibida por otras personas que brillan con luz propia, espejos en los cuales mirarse, reflejos cristalinos, y que las personas grises y anodinas no empañarán jamás.
Manojo de momentos, de sentimientos.. ramo de rosas formado por personas preciosas, con espinas por supuesto, y también con su belleza, con su forma, aroma y textura.
La diferencia entre pasar por la vida y amarla, vivirla, sentirla…
Dedicado a tres rosas con las que compartí la madrugada del 6 de junio de 2018.
Recordad vuestros sueños.